Buhardilla

Buhardilla

miércoles, 1 de octubre de 2014

HOLA AMIGO (CUENTO PUBLICADO EN EL LIBRO ABRAZOS DEL SUR)

HOLA AMIGO


NO PUEDO ESCRIBIR
Capítulo I
Hola amigo ¡No puedo escribir! ¡Qué cosa rara!  No encuentro la palabra adecuada que  exprese  lo que siento, lo que pienso, lo que quiero. Es muy difícil contarle a alguien, como tú, que no existe en ningún idioma la palabra que necesito para poderte al tanto de lo que pasa hoy por mi mente. Es tan grande, tan infinito, tan hermoso, tan único que solo el silencio puede expresarlo.

 No te rías, no te enfades, y menos, me regañes. Ayúdame más bien, a inventar una palabra. La que necesito, tan grande y tan especial que  pueda meter en ella, toda esta revolución que hoy, así no más, está ocurriendo en mí. Y como te dije antes, quiero que conozcas todos los pormenores de esta nueva aventura. Si es que se le puede llamar así.  
   
¿Pero de que me extraño? Siempre ha sido así. Todo lo mío, es especial es raro, es único. Y para ti, solo un motivo de curiosidad  y claro, para escribirlo en tu revista. 
No me digas esa, esta o  aquella, es la adecuada. ¡Qué va!... ya las he usado todas y mis sentimientos, no caben aquí, En este ratito contigo, te puedes dar cuenta. Compromisos, amor, desamor, sufrimiento, dolor, alegrías, promesas, sueños, sentimientos a flor de piel, que a última hora, sé que para  a ti, no son de tu interés y menos, importantes. Pero bueno, espero que me digas, si me puedes ayudar a escribir hoy, o a encontrar la palabra clave, que haga que entienda  todo lo que estoy viviendo.

Luego, seguimos hablando. Por ahora, seguiré buscando la palabra que necesito, (parezco haciendo un crucigrama) ja…ja… ja…   
  
Ahora, no me culpes, como siempre lo haces, Si hoy no termino mi trabajo es por eso… No encuentro como expresar, contar, definir lo que siento, lo que pienso lo que quiero. Nada más. Pero esto no te importa y como respeto tu libertad, sigue trabajando en lo tuyo, y yo, en lo mío. Pero ya te dije: no me copies ¿eh?

No sigo escribiendo. ¡No puedo hacerlo! No encuentro como expresar lo que estoy sintiendo. Voy en busca de esa palabra para expresar mis sentimientos y guardarlos, después de haberlos sentido y vivido.
Chao amigo y sigue tu escribiendo. Yo no puedo. 
Eva
Lunes, 5 de octubre de 2012



HOLA AMIGO
No sé cómo escribir
Capitulo II
Hola mi amigo: ¿No sabes? No sé cómo escribir. La otra vez te contaba que no encontraba la palabra adecuada para expresar lo feliz que me sentía. ¿Lo recuerdas? Ahora ni quiero escucharte. Solo te escribo para decirte que estoy triste. Ya sé, cuando vengas, como siempre corriendo hasta mí, me dirás, una y otra vez. “Te lo dije… Te lo dije. Pero tú nunca me haces caso”.

No te estoy pidiendo que  me remplaces y hagas mi trabajo. Es que no quiero ni verte. Sé que te  pondrás furioso conmigo y solo ahora, te puedo decir que tenías, que tiene, toda la razón y esto, me pone más triste. ¡Me pone furiosa!

Me rindo. He sido juguete del destino. Y como, cuando jugamos ajedrez. Siempre pierdo. Y estoy cansada  amigo, muy cansada y quiero que esta sea la última partida. No quiero luchar más. 

Tú sabes cómo lo amé. Tú sabes que lo extraño. Que no lo idealicé. Pero aun así,  era mi sueño. Como si alguien superior  a nosotros mismo, lo hubiese esculpido en mi alma desde niña. Pero ahora el desencanto es total. El, ¡quien lo creyera! destruyo mi sueño mostrando el lado oscuro de su personalidad y quizás, gozando de su proeza de machista empedernido y me mostro que era, igual a aquellas estatuas con pies de  barro. ¿Las recuerdas? De las cuales, escribimos juntos ese artículo a cuatro manos,     
 No entiendo, porque tenía que sucederme esto. Tú bien lo sabes, que yo no quería, amar, ni ser amada, que mi felicidad era mía, y no dependía de que alguien me quisiera o yo quisiera. ¿Recuerda nuestras discusiones, las que siempre terminamos riéndonos? Hoy ni siquiera quiero discutir contigo.

Sí, soy rebelde como tú me dices. Si soy tal vez, soberbia, quizás, orgullosa. Si, en esto sí, tienes la razón. Soy muy orgullosa.

Pero aun así,  busco la felicidad de los demás y mi propia felicidad y esa luz es la que reflejo en mi vida. Esto es lo que tú  dices siempre, porque eres mi amigo. ¡Qué buen amigo eres!

Ahora, estoy sufriendo como una condenada. ¿Qué he hecho? Nada... Solo cometer errores.


No voy a escribir más hoy, estoy muy triste, demasiado triste y no quiero saber que pasará. Esta notita la encontraras en tu escritorio y mañana hablamos. ¿No te parece?

Hasta mañana querido amigo y no termines el trabajo por los dos.
Tú amiga,  
Eva
Jueves 15 de Noviembre
  


HOLA AMIGO
¿Me quieres abrazar?
Capítulo III
Hola amigo: Estoy mal. ¿Me quieres abrazar? Hace unos meses no sé porque, estoy cometiendo  errores, y errores. Conocí a alguien y tú me dijiste: “No te acerques a él. No lo hagas. No te conviene”. Y, no lo creí. Ahora… Te doy toda la razón.

Cree sueños. Escribí historias. Me regalé esperanzas. Confíe en palabras.  Creí en un hombre. Pensé que era bueno. Pero no… ¡Todo fue mentira!  ¡Solo mentiras! ¿Qué nombre le puedo dar a mi propio engaño?

Tuviste y tienes toda la razón… No me convenía, no me conviene.

¿Sabes amigo? ¡Le conocí!  Primero su lado luminoso. Su lado bueno, su lado blanco y eso fue lo que me engaño. Luego su lado oscuro. Demasiado oscuro. Me ha sorprendido y te digo: Me falta conocerle más. Es una caja de sorpresas, pero de sorpresas malas. Una caja de “Pandora”. Donde cada pensamiento, cada una de sus actuaciones son oscuras.

Quiero descubrir su pasado. Quiero saber que se esconde en esa mente, que no sé, si simplemente es mala. Quiero debelar este misterio, donde lo bueno, lo espiritual y  lo místico, se confunde, con lo malo, con todo aquello, que es negativo, que es oscuro.

Sé que no me dejarás. Me dirás: “¡Basta…Basta!… ¡No más! Y si… Tienes razón. Esta historia, ha terminado y no debo abrir el libro en el cual, se escribió ya, la última página.

Siento temor. En mi carrera.  Es la primera vez que lo siento. No sé, qué se puede esperar de él. No sé qué pasará, al verse descubierto en ese juego extraño y ambiguo en que se mueve.

No me regañes. No te preocupes. No investigaré nada. Ya te lo he prometido.

Este es otro caso, como cualquier otro caso, de nuestro trabajo. Donde tu yo, tenemos que escribir sobre él y nada más. Lo olvidaremos. Ven… Está haciendo frío.  Tomémonos un café.

Estar en tu compañía, es siempre reconfortante. Me siento tranquila y segura.

Eva
Viernes, 22 de diciembre de 2012                




HOLA AMIGO
Por fin volvemos hablar
Capítulo IV
Hola amigo por fin volvemos hablar. Todos estos meses que has estado lejos te he extrañado. Tu oficina cerrada, tus consejos, tu risa, tu mano tendida siempre para que me apoye en ella.

Mírame, estoy triste, no sé qué puedo hacer. Ya llega la primavera, no estaremos juntos, No estarás a mi lado.

Me voy a sentir tan sola, como estos meses que estuviste lejos. Gracias por admirar mi trabajo. ¿Verdad, que todo  ha quedado muy bien?

Pero bueno, no hablemos de nuestro trabajo. ¡Que gracias a Dios, lo realizamos!

No hubo ni una mala nota. Nuestras entrevistas, fueron todo un éxito. Tus artículos y los míos fueron  geniales. Tu viaje fue maravilloso y el mío, va hacer igual.

¿Me preguntas por mi vida? Ya te he contado algo y como siempre, de desacierto en desacierto.

  En todo caso, es una linda,  maravillosa historia, sin recuerdos, sin rencores. Sin amargura. He seguido como puedes ver todos tus consejos al pie de la letra. 

Ya no tienes porque enojaste.

¿Dime, por qué te enfadas tan fácilmente conmigo, cuando te cuento algo de mi vida?  Pareces celoso. ¡No me hagas reír! Toda una vida, hemos estado juntos, nos conocemos desde niños, y siempre me has querido y defendido como un hermano y nada más. Estudiamos juntos, trabajamos juntos y también, soñamos juntos y todos los días, me corriges, me enseñas, me consuelas, me apoyas y yo, me siento feliz a tu lado.

Bueno amigo, me encanta que ya de nuevo estés en casa. Pronto será primavera y me iré como otras veces, pero estaremos juntos y no te preocupes, seguiré tus consejos. Cuídame la oficina y no mires mis correos. Otra vez te enfadaste. ¡Es una broma no más! Te quiero mucho nos vemos mañana. No, mejor vamos a tomar café, y escuchamos un buen rato música, la que nos gusta.  

Eva   
 Sábado 9 de Marzo de 2013
Derechos de Autor Reservados

Fin



AGRADECIMIENTO

AGRADECIMIENTO


PUERTO RICO
Los invito a visitaran este blog.
"CUENTOS DE LA NOCHE AZUL"
Pertenece a la escritora venezolana
Myriam Paul



VENEZUELA

ES, LA UNIÓN DE PUERTO RICO, VENEZUELA Y COLOMBIA.


COLOMBIA

Agradezco la crónica realizada por esta escritora y amiga.


Eva
Miércoles 1 de Octubre de 2014



sábado, 26 de julio de 2014

INVITACIÓN


Queridos amigos  quiero compartir con todos Uds. mi alegría al ser escogida para  llevar un  mensaje, de mi tierra, a otras latitudes.

Estén seguros, que llevaré el nombre de mi patria, con orgullo.

16 de julio de 2014
Sra. Eva M. Escobar Sierra
Bogotá, Colombia
RE: Invitación a Acto de presentación
Abrazos del Sur: Ensayo, poesía y narrativa, 2014

Estimada escritora Escobar Sierra:

El Sur Visita al Sur, Ine. Le extiende una invitación al acto internacional de presentación de la antología Abrazos del Sur: Ensayo, poesía y narrativa, 2014. Este acto se verificará el 6 de septiembre de 2014 en el municipio sureño de Yauco en Puerto Rico.

Mucho gusto nos dará que participe en la noche de lectura poética y narrativa como parte de la actividad de presentación del texto antológico. Será grato contar con usted como representante de la expresión literaria colombiana actual.

Reciba mis respetos. Cordialmente,
Virginia Díaz Sánchez,
 Ph.D. Presidenta



210 Blvd. Media luna 1406 •Carolina, Puerto Rico 00987 /
caneíoosinfronJeras@yahoo.com /www.poetasynarradoresdelsur.blogspot.com


 16 de julio de 2014
Departamento de Visa de no Inmigrante
Embajada de Estados Unidos de América
Bogotá, Colombia

RE: Invitación a Sra. Eva. M. Escobar Sierra
Acto de presentación Abrazos del Sur: Ensayo, poesía y narrativa
Yauco, Puerto Rico

Estimados señores:

El Sur Visita al Sur, Inc. ha extendido una invitación a la escritora Eva. M. Escobar Sierra al acto Internacional de presentación de la antología Abrazos del Sur: Ensayo, poesía y narrativa, 2014.

Este acto se verificará el 6 de septiembre de 2014 en el municipio sureño de Yauco en Puerto Rico.

Obra literaria de la escritora Escobar Sierra ha sido incluida en el texto antológico como representante de la expresión literaria colombiana actual. La presencia de la distinguida artista de las letras reviste especial importancia ya que ella es la única representante de las letras colombianas en el evento.

Certificamos que el interés de nuestra entidad es acoger la presencia de la escritora Escobar Sierra en el evento descrito y el de ella, es participar en el mismo, sin ulterior interés en que se quede permanentemente en la Isla.

Agradecemos su atención a esta.
Cordialmente,
Virginia Díaz Sánchez, Ph.D.



210 Blvd. Medía Luna 2406, Alturas del Parque •Carolina, Puerto Rico 00987 cancimslofro.nteras@ya11ooAQIIl /www.poetasynarradoresdelsur.blogspot.com




miércoles, 2 de julio de 2014

EL ESTUDIANTE






EL ESTUDIANTE

Narración hecha por un amigo
Convertida en un cuento posible, pero no real


El sol brillaba con todo su esplendor. Los edificios de la universidad, se mostraban a mis ojos majestosos y mis sueños comenzaban a convertirse en hermosa realidad, por fin había llegado allí. Este era el principio, el primer peldaño para escalar la cumbre.

¡Cuantos sufrimientos y privaciones había tenido en el transcurso de mi niñez y juventud soñando con este día, ya estaba allí, mi carrera se iniciaba y con ella,  todas mis angustias quedaban atrás!

Esto pensaba, cuando de pronto sin saber como ni porqué, me ví rodeado de otros chicos. Todos me pedían una opinión, me hacían  preguntas: ¿Quién eres? ¿Cuál es tu partido? ¿Estas de acuerdo con las normas de la universidad? ¿Estarás con nosotros?

Una pregunta tras otra, me aturdían, no sabía que responder, ni por donde escapar de ese círculo que cada momento se iba cerrando a mi alrededor. No pensaba, tenía miedo.

Cerré los ojos y contesté: Estoy con Uds. Sus ideales son los míos; y vine aquí para prepararme y luchar contra los que nos oprimen y  explotan. Oía mi voz y no podía creer que fuera yo el que hablaba. ¿Porque había dicho esto? ¿Por cobardía? ¿O también, era  un inconforme, un rebelde anónimo, que, hasta ahora comenzaba a saberlo? 

 Llegué a ser parte del partido. Mi religión, mis ideales, mi familia, mis sueños, quedaron atrás. Las doctrinas de los grandes jefes extranjeros era lo único que me importaba y todos mis conocimientos sobre sus pensamientos, me llevaron a viajar por  el mundo y a adoctrinar a muchos jóvenes que como yo, llegaron a la universidad con otros ideales pero que por mi, cogieron otros rumbos distintos.

 Como puedes ver, era el líder y todos obedecían mis órdenes y yo, obedecía las que me daban mis jefes extranjeros.

Un día, cuando había convocado a una asamblea, entre los estudiantes vi  a una chica, pálida y delgada; en sus ojos se notaba una gran tristeza. Su mirada se cruzó con la mía por un instante y mi corazón latió con fuerza. Supe que necesitaba verla de nuevo y talvez con ella, reencontrar mi vida perdida.

Al salir, la esperé: Le pregunte: ¿Quién eres? No te había visto antes. Ella sonrió y me dijo: Que importa, soy tu camarada…Compañero. Pienso, estudio y actúo como tu. Todo mi cuerpo se estremeció de un solo golpe. Y entonces, comprendí,  que no estaba luchando por una patria libre y justa, por el respeto de los derechos individuales de cada persona, por su dignidad. Todo lo contrario, había perdido ese norte que creí encontrar, después  de superado el miedo de la intimidación de mis compañeros, el primer día.  ¿Lo recuerdas? Lo que estaba haciendo, sin querer, era destruir a esa chica como me estaba destruyendo yo. Pues su admiración por mi, no estaba basada en la verdadera libertad, sino, en una mentira colectiva que todo lo manchaba y destruía.
Caminé a su lado, no hablamos, sin buscarlo, nuestras manos se encontraron y por mucho rato, seguimos así. ¿Qué  pensaría ella? ¿Estaría como yo, recordando lo que un día fuimos, soñamos y vivimos? Llegamos a la residencia estudiantil y ella dijo, indicándome la puerta… ¿sigues?.... No, conteste rápido. Quiero verte mañana, pero no aquí y por favor ayúdame. ¿Yo a ti? ¿En que puedo ayudar a nuestro líder? A encontrarme de nuevo a mi mismo. Y ella, con coquetería y desparpajo se rió y dijo: Quiero vivir así, sin ataduras que me unan a alguien. Comprendí muy bien lo que me quería decir, lo que insinuaba, pero yo, no deseaba aprovecharme de ella, de su juventud, de su falta de experiencia. No. Le conteste firme. No.

Como en un día lejano, mi voz resonó en mis oídos y me desconocí. Recodé a ese chico-hombre que llegó a esa universidad con una alforja llena de sueños, de ilusiones y que en ese momento, no se porqué, quería volver hacer el mismo. Quise llorar, la dejé, y me perdí en la noche.

Tenía que luchar, tenía que salvarme y salvarla a ella, a esa chica, que con una mirada había hecho despertar en mí, el hombre que pensé llegaría a ser un día

¿Como desandar el camino de error y de terror que hasta  entonces fue mi vida? No sabía como. Estaba en una encrucijada. Toda la noche caminé, corrí. La desilusión, la angustia y los remordimientos, golpeaban mi cabeza. Pero por fin llegué a mi cuarto, estaba solo, rodeado de libros, armas, drogas y afiches de mujeres que ni siquiera conocía. Todo lo vi distinto, me dio asco, de todo aquello que fue motivo de placer y de delirios de grandeza y poder y como un loco, comencé a destruirlo todo.

Dormí muy poco. La mañana estaba luminosa y limpia. Fui a la residencia de las chicas y esperé con ilusión que ella apareciera. Fue inútil, no la ví, indague y nadie supo darme razón de ella, pues ni siquiera sabía su nombre. ¿Dónde estaba? Desanimado y cabizbajo, seguí mi camino, me sentía débil, la droga, me hacía falta, no podía controlar los nervios. Arrastrando los pies, convertido en un guiñapo humano, llegué a la clase de anatomía.

La voz del profesor me sacó de mi letargo, al decirnos que nos tocaba práctica en el anfiteatro, miré mis manos, temblaban. ¿Cómo iba a manejar el bisturí? Hice un esfuerzo y salí con los demás. Un grupo, entre ellos yo, fuimos escogidos para observar y ayudar al profesor en el reconocimiento del cuerpo de una chica que había muerto la noche anterior,  al tirarse de un cuarto piso bajo los efectos de la droga. Pronto recogerían su cuerpo y el profesor quería que todos viéramos los motivos de su muerte.

Como un ente, me vestí y entre al quirófano, todo estaba listo, en la mesa se encontraba un cuerpo de mujer tapado con una sábana blanca.

El profesor daba principio a la clase. Al descubrir la cara del cadáver perdí las pocas fuerzas que me quedaban: Y grite… Es ella… Dios  mío… Es ella…

¿Por qué? Yo la mate y caí al suelo sin sentido.

Ahora… Que he pasado tantos meses entre la vida y la muerte y tengo la oportunidad de compartir contigo toda esta experiencia. Solo puedo decirte que lo escribas, que digas, que fue un ángel que llegó a mi vida en el preciso momento en que tocaba fondo. Que sus ojos tristes serán mi guía y redención, me lo he jurado y se lo debo a ella.

He sabido que nadie reclamó su cuerpo, que nadie fue su amigo, que siempre estuvo sola y que estudiaba Filosofía. Ella me dio su vida para que yo, recobrara la mía.

En una mirada, me hizo conocer el amor. Este gran sentimiento, que hace que conozcamos y  comprendamos a Dios. (Fines del siglo XX)
Eva
Miércoles, 2 de julio 2014

Derechos de Autor Reservados 

lunes, 30 de junio de 2014

MI VERDAD SOBRE LOS HIPPIE





MI VERDAD SOBRE LOS HIPPIE


(Era Febrero de mil novecientos sesenta y cinco) Estamos a  principio de semana y hemos aceptado una invitación original: “Ir a una comuna Hippie”. Como estudiantes,  esta  invitación era la oportunidad para realizar un reportaje genial y más, que ellos, muy organizados, nos dejarían pasar unas horas en su campamento; pero no podíamos llevar cámaras, ni grabadoras, ni siquiera una libreta con su respectivo lápiz. 

 Este nuevo movimiento social (Esta “tribu urbana”, se puede calificar, como uno de los primeros movimientos juveniles, rebeldes y roqueros, que degeneraron en la droga) Da lástima, ya que sus sueños de paz y libertad era lindo.

Vamos en blue-jeans, chaqueta de gamuza, mocasines y gorros de lana, por consejo de nuestros anfitriones y llevamos el vino tinto recomendado por ellos. Mas una risa nerviosa que no nos dejaba ni hablar. Nuestro grupo, estaba conformado por un profesor y cinco estudiantes (tres mujeres, dos hombres y el profe)  Llegaron por nosotros en dos pequeños coches donde nos acomodaron. Al jefe, lo llamaban simplemente, jefe y a su compañera, Flor de Loto. Gracias a Dios no estaban usando ninguna sustancia en ese momento y se portaron con gentileza y hasta, con elegancia.

 Cogimos una carretera que nos llevó a un pueblo cercano. Es una carretera con muchas curvas y siempre en subida. El paisaje es hermoso, pero esa tarde estaba fría y nublada. La llovizna fina, empañaba los vidrios y dejaba que el agua entrara por la estropeada capota del auto.

 Llevábamos más o menos una hora, por una linda carretera cuando llegamos a una bifurcación y tomamos una carretera estrecha y destapada, pero muy hermosa llena de árboles a lado y lado y el paisaje  es mucho más hermoso que el anterior, ya que es un valle, completamente sembrado de matas de lavanda.

¡El jefe corría! A la izquierda de la carretera, se ve una linda y pequeña capilla antigua y hacia ese lado, nos dirigimos.

 La carretera se convierte en un pequeño camino. ¡Que hermoso llano se nos presenta a nuestra vista! ¡Es lindo que exista a ésta altura, un paisaje tan hermoso y solo a una hora y media del centro de la ciudad!

No hemos hablado  en todo el trayecto. El Jefe y  Flor de Loto, se notan nerviosos y nosotros, no sabemos como portarnos y menos, como iniciar un conversación normal con ellos. Por fin llegamos. El frío es terrible.

 Nos esperaban ocho parejas más.

 Los vestidos, son vistosos y  muy lindos, parecidos a las mantas guajiras, del norte de nuestro país.  Algunos de ellos, llevan ruanas largas de pura lana, cintas en la frente, grandes collares con el escudo de la paz y muchos dijes.

Las chicas y los chicos son unos verdaderos niños, delgados, pálidos, de ojos tristes, algunos y otros más alegres, Da lástima que jóvenes como uno, se pierdan por ideas equivocadas.

Una chica que espera bebé, se ve mal. Es fuerte el impacto. Pensé, que nada de lo que viera me iba s impresionar, pero  no, es duro.

(Ahora, que han pasado los años, me sigue impresionando ver y comprender, como las personas, en especial la gente joven, se pierde en ideas equivocadas)

El saludo es original. Colocan su mano derecha en el codo de nuestro brazo derecho y uno debe  hacer lo mismo y dicen: “Paz y amor.”

(Es un estilo de vida, que quiero conocer y escribir sobre él. Además, son merecedores de mi respeto y consideración, porque ellos la escogieron)

Después del original saludo, vamos a las tiendas donde viven: Me recuerda, a los pueblos nómadas del desierto o a los gitanos trotamundos de Europa y también a nuestras tribus indígenas, de la amazona con sus malocas.  

En la tienda más grande, forman un círculo alrededor de una gran fogata donde parece, que es una cocina comunal. En este momento, hierve café que nos ofrecen. Luis y yo, nos miramos y luego miramos a Flor de Liz, quien contesta por nosotros, solo toman vino, respiramos tranquilos, y ellos se rieron.

Sus carcajadas son burlonas pero alegres y mi temor se va disipando. Nos sentamos en unos cojines muy bellos. En cuero entretejido, hechos por ellos. Unos  se retiran a sus tiendas, otros, cantan baladas y otros, se sientan a nuestro lado. Algunos tienen la mirada perdida, como si estuvieran mirando al infinito o miraran  su interior… Sus recuerdos, sus vivencias y también, sus experiencias. Ninguno nos mira.

 Hablan de si mismos, para si mismos, nos están ignorando, pero se nota que quieren hablar y talvez, compartir con alguien, sus vidas.

Nos cuenta, que han viajado por todo el país y por fuera de el, que son nómadas, que se han convertido en una tribu, que viven en comunión con la naturaleza, con la vida, que para ellos es esencial y primordial el amor y compartir conocimientos y todo lo material que cada uno tiene. O sea que no hay propiedad individual, todo es de todos y para todos.

La mayoría viven en el campamento, otros, se reúnen, con ellos, los fines de semana,  para viajar o para pasar pequeñas temporadas y compartir sus problemas, sus alegrías y  sus logros. Por lo que puedo observar, hay representantes de todas las clases sociales y algunos extranjeros. Todos tienen funciones específicas.

Hay una tienda, la más grande, que es el taller, el punto de reunión, donde cada uno va fabricando sus artesanías, es como una colonia de artesanos, de artistas, de grandes creativos, pero para ellos, esto, no es lo importante, pues, aunque es lo que les da para el diario vivir, no es su prioridad.

Veo algunos haciendo yoga, les pregunto si la practican como religión y me dicen que no, que conocen algunas posturas especiales para meditar pero nada más. Aquí cada cual, tiene libertad para escoger su Dios y llegar a Él.

Le pregunto a Flor de Lis, por qué él es el jefe, por qué  tienen nombres de flores y no usan sus propios nombres, como se conocieron, para poder formar ésta especie de clan. Me mira con cierta ironía y me contesta con nostalgia: “Tenemos algo en común, la soledad, el amor al arte, el deseo de ser justos, de que todos nos  aceptemos como somos y respetemos a todos los seres vivos del universo. En la calle nos fuimos conociendo y comenzamos a compartir nuestras experiencias, nuestros fracasos, nuestra soledad y angustia. Entonces, nos reunimos para formar, sin darnos cuenta, una pequeña comunidad diferente a la sociedad de donde veníamos y donde, por nuestras ideas de libertad, de amor y paz,  somos mirados como bichos raros.

El jefe que fue el que contesto nuestras preguntas siguió… Soy el jefe,  porque ellos, todos, lo han querido así. Pero yo no soy el que mando, u ordeno, no, ellos, de común acuerdo, presentan sus programas de vida y yo, solo me limito a corregir, a mejorar o a quitar aquello que creo, que nos puede hacer mal a todos o algunos de nosotros. Llevamos nombres de flores, porque amamos la naturaleza y queremos olvidar de donde vinimos y quienes quisieron que fuéramos.

 Le hago la pregunta de rigor. Las drogas. El se ríe. Flor de Loto, nos sirve un trago de vino, calientito y nos contesta con otra pregunta: ¿”Creen Uds. que si estuviésemos  perdidos en la droga podríamos crear tantas cosa bellas”?

 En esos momentos escuchamos la melodiosa voz de una chica, que con su guitarra, entona una linda canción y comprendemos, que tiene toda la razón….Hay dolor en la melodía, hay un eco de rebeldía, pero todavía hay esperanza y amor. Vuelvo a preguntar sobre las drogas. Y ya en forma más seria, un poco confidencial, me responde: “Si la utilizamos” Por ella nos conocimos, por ella estamos unidos y también por ella, hemos tenido mucho dolor. Pero, nos ha hecho madurar, luchar y ahora, casi puedo decirles, que hemos aprendido a no dejarnos destruir por ella. Todos, o casi todos, somos universitarios. Todos tenemos el sueño de ser libres, de no luchar en la guerra, en que hemos vivido siempre. Con la desigualdad de clases, con la corrupción. Queremos, simplemente, ser felices y encontrar esa Paz de la que siempre oímos hablar, pero que nunca hemos conocido. Y ahora, puedo decirles, que nada de esto hemos logrado, tal vez, lo más parecido a nuestro  ideal, es ésta pequeña comunidad donde ahora estamos viviendo y que cada día luchamos por mejorar  para encontrar el norte de nuestras vidas, que en el camino, hemos perdido”

Es poco lo que hablan. Cada uno vive en su mundo. Solo en caso de emergencia, se auxilian mutuamente. Cada cual, es independiente, pero comparten, en medio de su independencia. Su amor, sus conocimientos, sus sentimientos, su comida, la hierba, (es la única que usan) sus experiencias, sus sueños, sus tristezas y también, sus pequeños o grandes alegrías y logros

Le pregunté a un chico, llamado “Capullo”, sobre su compañera, y si era verdad que las parejas se podían cambiar cuando lo desearan. Me miro y dijo: “No. Aquí cada hombre tiene su mujer y cada mujer tiene a su hombre, todos respetamos ese amor que nos ha unido, y solo, cuando se presentan problemas que no se pueden remediar, entonces, si, nos separamos, pues, lo que buscamos, es vivir felices y para esto, se necesita, amor, respeto y mucha comprensión. Esa es la gran diferencia entre Uds. y nosotros. Nosotros, estamos aprendiendo a vivir en paz y en armonía con Dios, con el universo, con la naturaleza, con la vida.” A semejante respuesta, solo me quedé callada y me perdí en mis propios pensamientos y comprendí, que tenía toda la razón.

Nosotros, aunque creemos amar, no sabemos darlo, no nos entregamos, no buscamos comprender, no entendemos la libertad que debe existir en el amor, la confianza, la ternura, el respeto, ese aprender a mirar, a descubrir a nuestra pareja. El amor para nosotros, es algo distinto. Es el querer recibir todo y no dar nada a cambio. Este chico tenía toda la razón: ¡Qué diferente éramos y que diferente manera teníamos de afrontar la vida y nuestros sentimientos!

No vimos ninguna escena erótica o censurable. Sus manifestaciones de amor, eran suaves, tiernas, con un hermoso toque romántico, algo que se veía y se sentía en ese ambiente, era como un sentimiento de relajación y de dulzura.

Seguí observando la conducta de todos: Unos pintaban, otros bordaban, otros tallaban en madera, otros, manejaban la cerámica con destreza. Algunos leían o escribían, mientras otros sencillamente, dormían, todos al son de hermosas melodías, melancólicas y un poco tristes.

Volvimos a nuestros cojines. El frío, calaba hasta los huesos. La lluvia .arreciaba y por primera vez, el campo me pareció triste. Nos tomamos otro trago de vino caliente y deseé, estar en casa.

No quería estar más allí.  Tanto talento perdido, tanta juventud desperdiciada, desde mi mediocre punto de vista, me conmovía y no alcanzaba a entender porqué ellos mismos, se querían excluir,  poco a poco,  de la vida, como si  se estuvieran castigándose por algo.

Pedí que regresáramos. Me complacieron. Todos salieron a despedirnos. Tomaron nuestros brazos  brazo y repitieron: “Paz y Amor” Mis compañeros y el profesor, estaban desconcertados como yo, nos sentimos solos y subimos  al coche y partimos.

La tarde caía, no hablamos. Cada uno de nosotros estábamos sumidos en nuestros propios pensamientos.

Dos  horas compartiendo con ellos (fuera del viaje) y todo un  archivo de recuerdos, que siempre vivirán en mí, dejando una huella indeleble en mi alma.

Una experiencia más en mi vida, que la comunico, para llegar al corazón de aquellos que creen que la libertad, es hundirse en las drogas, y experimentar toda clase de sensaciones nuevas e irreales que no dejan que la paz interior, esa paz que pregonan y dicen vivir, la vivan realmente y se convierten, en seres marginados, de una sociedad corrupta, que ellos quieren mejorar y cambiar. ¡Qué ironía! ¡Se destruyen así mismos, buscando lo mejor para el mundo en que viven!

No hay que buscar la libertad a fuera de nosotros mismos. Aceptémonos, como somos, demos, a los que nos rodean, lo bueno que tenemos y aprendamos amar.  Demos a los demás todo lo positivo que tengamos y luchemos por aprender de todos, lo bueno que nos puedan dar. Esa fue la lección que aprendí en esta visita hecha a la comunidad Hippie del año de mil novecientos sesenta y cinco, cuando era yo, todavía una estudiante.

Ahora, este movimiento se acabó y si algo queda en los sueños de algún joven es rechazada, ya que ahora las Tribus de Ciudad, tienen otros intereses distintos al amor, la paz y la felicidad. 

 Siempre los recordaré. Han pasado los años y los sueños de ellos no han tenido eco en nuestra sociedad que sigue siendo igual. Esta visita, fue la clase de humanidades más bella recibida en mi vida. Seguimos soñando con la libertad, con la paz, con la igualdad y hasta ahora, no se ha  conseguido nada.

¡Los valores no existen!  Aprendamos a amarnos  y amar. 

Eva
Lunes 30 de Julio de 2014
Derechos de Autor Reservados





sábado, 7 de junio de 2014

EL VIAJE Capítulo 4 (El final)




EL VIAJE

Capítulo 4 (El final)

Como lo había pensado y planeado, el médico,  se reunió con sus colegas y comenzaron la “charla” sobre lo ocurrido,  con Manuela y Arturo, especialmente, sobre las “rosas”  ¿Cómo aparecían?  ¿Cómo llegaban a las manos de Manuela?

Todos tenían opiniones diferentes desde el punto de vista médico-científico, pero como psiquiatras y psicólogos, se enfrascaron en la posibilidad de los fenómenos paranormales.

Algo conocido y estudiado por ellos, pero, no divulgado. Ya que les daba temor ser rechazados por una parte de la sociedad, (que por no conocerlo, lo rechazaban. Y otro,  que les fascinaba este tema, pero que abiertamente, no lo reconocían) y así, llegaron al tema de la teleportacion psíquica. Era la única, forma de explicarlos. Este fenómeno mental, es diferente a la telepatía.  A un que, van muy unidos. El uno: hace que en equis lugar, aparezca algo físico, que no solo se ve, sino que también, se puede palpar y es real. La otra, comunica algo: Un mensaje. Puede  mostrar algo, que luego desaparece.

En estas divagaciones, este grupo médico pasó un buen rato y llegaron a la conclusión, que tenían que conocer y hablar con Arturo y Manuela y someterlos a varias pruebas, no podían, por ningún motivo perder esta oportunidad.

Mientras tanto esta parejita, en compañía de los padres de Manuela y la amabilidad “curiosa”  de todos los amigos, guiaban a Arturo, para sus citas con los oftalmólogos escogidos y la preparación para su operación.

Así paso el tiempo y llegó el gran día de la operación, la cual, fue todo un éxito. La recuperación, la pasaría en el Hotel con sus compañeros de viaje y sus representantes. Pero la familia de Manuela no lo permitió y se lo llevaron a su casa, donde estuvo rodeado de todas las atenciones posibles y su respectiva enfermera, que estaría pendiente de él, las veinticuatro horas del día. Manuela, también estuvo a su lado y se fueron acercando espiritualmente y en todo; sus gustos, sus lecturas, la naturaleza, el campo, las artes, todo los identificaba. ¡MANUELA SE ESTABA ENAMORANDO! No quería reconocerlo, pero se estaba enamorando. Arturo era tierno, cariñoso, pero nada le decía sobre sus sentimientos. 

Pasaron los días. La recuperación fue rápida. El gran día llegó. 

Manuela, estaba muy ansiosa, y en todo este proceso, estuvo muy callada. ¿Qué podía decirle? Nada. Solo esperar y nada más.

Él, cuando le quitaron las vendas, se negaba, abrir los ojos. Barias veces el Doctor le dio la orden de que los abriera y el, solo le apretaba las manos a Manuela.

Por fin hizo caso, y poco a poco se fue acostumbró a la semipenumbra del consultorio y por sus mejillas corrieron una lágrimas de felicidad, al poder mirar a Manuela por primera vez.

Luego, le colocaron unas gafas oscura, especiales y fueron poco a poco, iluminando el consultorio, primero con luz artificial y luego, todo volvió a quedar a oscuras para comenzar a dejar que la luz de la tarde invadiera el ambiente, muy despacito. Arturo no soltaba las manos de Manuela y ninguno de los dos, pronunciaba palabra. El silencio era total. Solo se escuchaba la voz del galeno y la respiración de todos, (enfermeras médicos y la de ellos dos) Todo salió bien. Y por fin, todos hablaron, rieron y se abrazaron. ¡La operación había sido todo un  éxito! 

¡Arturo, podía ver! 

Arturo, acabo de pasar su recuperación en la casa de Manuela. Estaba rodeado del cariño y del afecto de  todos.

Manuela y Arturo, siempre estaban juntos y se veían felices. ¡Estaban enamorados!

Jaime, el médico, estaba detrás de ellos, quería que se sometieran a todas las pruebas que él y sus colegas habían preparado. Querían descubrir cuál de los dos, era dueño de esta capacidad psíquica, o si era los dos y como se producía o la producían.

Ellos huían de este examen y solo reían de Jaime y su curiosidad.

Arturo hizo un nuevo retrato de Manuela, Otra exposición, que fue todo un éxito. Y llego el momento del regreso de Arturo. Tenía que regresar.

Entonces, se habló de un compromiso, y de un próximo viaje de la familia de Manuela, a conocer la familia de Arturo.

Para todos, la vida volvió a su cotidianidad. Arturo, en su País, en su Ciudad, Manuela, siguió sus estudios de pintura, sus amigos perdieron interés en la pareja. Su familia comenzó a preparar su viaje para el verano. Manuela y Arturo se comunicaban a diario y sus planes futuros, cada vez eran más firmes. ¡Estaba felizmente enamorado!

El médico, Jaime, ¿lo recuerdan?  Era el único inquieto, con sus compañeros psiquiatras y psicólogos y vivían pendientes, de Manuela y Arturo. Esto divertía a la enamorada parejita, que cada vez que podían, le hacían saber de sus comunicaciones “telepáticas” y nuevas apariciones de las rosas, (claro está, que Arturo, ya las mandaba por medio de una floristería) pero se ponían de acuerdo, para hacerle bromas, cuando el médico, iba de visita a la casa de Manuela. 

Recordemos, que Jaime, se había prometido, primero, no dejarse enloquecer de estos chicos y  segundo, investigar más sobre este fenómeno. 

Que a la larga lo tenía fascinado a él y a sus compañeros y estaba empeñado a conseguirlo. Pero, esto es tema para otro cuento. Luego se los contaré. ¿Eh?

Eva

Sábado, 7 de junio de 2014.
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