Buhardilla

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lunes, 24 de febrero de 2014

LA CASA VERDE (Leyenda Urbana)






"LA CASA VERDE"

Leyenda Urbana


Cuando pequeña, todos los días pasaba, al regreso del colegio, por el parque.  Y desde el coche, podía ver la “casa verde” 

La casa verde, era símbolo de miedo, de misterio.

Grande, siempre cerrada y abandonada. Su pintura, deteriorada, por las machas, del agua lluvia que en invierno la mojaba.  

Nadie hablaba de los habitantes de ella. Dicha casa, se había convertido, en algo perteneciente al paisaje de nuestro barrio y a las leyendas de ciudad.

Todo el mundo conocía la historia, pero también, todo el mundo la contaba distinto.

A mí llego así:

  A principio de siglo xx a mi ciudad, llego una joven, linda, de una familia muy refinada y aristocrática de una ciudad intermedia de mi país. No era de la capital, pero en su región, la posición social que ocupaban si era de mucho abolengo. Y en  las esferas sociales de mi ciudad fueron muy bien acogidos.

Luego, la chica esta, que le vamos a dar el nombre de Raquel, se enamoró de un joven muy bien plantado, un chico de color hijo de la lavandera de su casa. 

Era inteligente, estudioso, de grandes aspiraciones y que correspondió al interés y al amor que ella le brindaba. Fue un cariño sincero, el romance fue de novela.(Según cuentan) Los padres de Raquel se oponían a la locura de su única hija, pero a ella nada de esto le importaba.

Así pasaron los días y también, los años y el chico de color, se hizo médico. Lo llamaremos Juan. Pero también, en esa misma época, llego un primo de Raquel y de manera rápida y sin importarle a los padres, lo que pensara su hija o sintiera, arreglaron el matrimonio que fue todo un acontecimiento social  a mediados del siglo.

Raquel y su esposo se fueron de la ciudad y nadie volvió a saber de ellos. Sus padres, solo decían que estaban y bien y felices. 

Luego de unos años, Raquel volvió a la ciudad, a la “casa verde” su esposo había muerto y allí comenzó  la leyenda.

Juan y ella, volvieron a encontrarse y continuaron con su  tórrido romance, que se convirtió, en escándalo.

Los padres de ella,  viejos, vencidos, se marcharon y ella quedo en la “casa verde” con su amante.

Tenemos que recordar, la sociedad  cerrada y puritana de esa época. Por lo cual, socialmente fueron rechazados.  En todos los círculos. Entonces, decidieron casarse. No por ello, fueron aceptados. Pero según cuentan, parecían felices.

Tuvieron dos hijos. La historia de sus padres, fue quedando en el olvido y más, en esa época de transición, de cambios, de influencias de otras culturas.

Pero resulta, que pocas personas sabían la realidad de esta familia, que había desafiado todos los convencionalismos sociales y religiosos de la época. Parecía, que a los hijos, todo esto no los afectaba en nada, en su desarrollo socio-cultura.

Pero los chismes de criadas corrían. “Que Don Juan le pego a doña Raquel” Que ella se defendió, que el chiquito de los hijos se enfrentó a puños con el papá, que el mayor, amenazó al Señor” Pero a ciencia cierta, nadie sabía nada en concreto. 

Eva

Febrero 24 de 2014
Derechos de Autor Reservados 
          

      

    

domingo, 22 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO 2013-2014



2013- 2014








MI SALUDO DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO

HOLA AMIGOS: Todos  los que buscan una respuesta, o…una  pregunta a sus sueños e ilusiones, en mis poesías, cuentos e historias.

RECIBAN MI SALUDO DE NAVIDAD Y AÑO NUEVO

Con todo mi amor y mi deseo sincero que encuentren en el 2014 su felicidad y en mis poesías y escritos, algo de su propia historia.

Gracias por visitarme, por  leerme, por sus comentarios, o por ser mis seguidores.

Dios los bendiga, su amiga,

Eva Margarita  

                                        

sábado, 30 de noviembre de 2013

CAPÍTULO IV (ULTIMO) DEL DIARIO DE MARY AN


CAPÍTULO IV (ÚLTIMO)

DEL DIARIO DE MARY AN

Como les conté: Mary An y Fernando se encontraron en la cafetería del Club  y hablaron de todo lo que  les había ocurrido en los años que  dejaron  de verse. Sus logros, sus fracasos, sus carreras y su amor.

En esta parte del diario de Mary An, quede sorprendida. Todo lo que había pasado en su casual encuentro, era natural, era lógico. Pero al leer y releer esta última parte, estaba desconcertada, no entendía el porqué  de muchas cosas. O no de muchas, de una sola. La más importante decisión en la vida de alguien. ¿El por qué? A ninguno de su grupo de amigos,  nosotros, nos comentó nada en ese entonces y ni siquiera hoy, habla de ello. 

Mary An, ya no estaba en la Ciudad. Se había marchado y para siempre. ¿Cómo averiguarle algo tan de ella, por algún medio de comunicación? Por ello, me dejo el diario, su diario y me pidió que no le preguntara nada, que escribiera sobre él y nada más.

Descubramos algo  de lo que ocurrió: Ya les conté que el encuentro de ellos fue casual, inesperado y que nunca había ocurrido en más de diez años. (El destino, siempre jugando con nosotros) Ya les comente de su charla. (Recuerdos, trabajo, estudio, logros, fracasos y amores que creyeron que podían, haber hecho olvidar el gran amor que se tuvieron) ¿Pero el amor que se tenían en ese momento, que? 

La escena era de cuento de hadas… Una linda tarde, de Junio Un jardín esplendido con perfumes de nardos, rosas y jazmines. Un lago, lleno de lotos, cisnes y patos: La música del agua, al ser movida por la brisa suave de un día de verano. El encuentro de dos enamorados, los recuerdos que despertaban sensaciones, dulces, añoranzas, tiernas y olvidos prolongados, que no eran nunca el final, sino el preludio de otro siclo de recuerdos, nuevas lágrimas y sonrisas envueltas en suspiros para continuar viviendo.

Ese era el escenario donde se encontraron.

Mary An, llevaba siempre en su mano izquierda, en el dedo anular, la argolla que Fernando le había colocado cuando se separaron. Esa tarde no era la erección. El también llevaba una argolla ancha, en la misma mano y en el mismo dedo.

Cuando terminaron de hablar de todo lo pasado en tan largo tiempo de no verse, Fernando le tomo las manos y le dijo: “Mary An, ya es hora. Casemos y no volvamos a separarnos” ¡Aquí está la sorpresa! Mary An, lo miro y le dijo: “Ya no vale la pena, hemos vivido nuestra vidas solos y separados. Ya no vale la pena y se puso a llorar” Él la abrazo, se dieron un beso, largo, luego, beso la mano y la argolla que ella llevaba y le mostró que en su argolla también decía lo mismo que en la de ella. “Fernando y Mary An y una fecha"

Mary An se levantó y salió del club, para nunca más volver.

 Días después, me entrego su diario y aunque escribí mucho todavía estando ella con nosotros, nunca lo vio. La víspera de su viaje  pasamos juntas, hablando de su vida y sus proyectos y al día siguiente, fuimos a dejarla al aeropuerto.

Fernando estaba allí. Pero no se acercaron. Cuando Mary An terminó el recorrido del túnel de acceso al avión y llego a el,  miro a lo lejos y con la mano le dijo adiós. Solo se oyó, un: ¡Oh no! Fernando, quiso pasar y no se lo permitieron. Ya estaban cerrando la puerta del avión.

Desde entonces, nunca más se volvió a saber de Fernando. Dicen… Que se fue. Que vaga por el mundo, buscando a su amor. Mientras ella, Mary An, ejerce su profesión y vive sola con sus recuerdos, sus sueños, lejos muy lejos de su Ciudad, donde nunca volvió.

Ahora, nosotros sus  amigos queremos verlos juntos. Por ello, publico el DIARIO DE MARY AN. Una mujer única y valiosa y queremos, que Fernando descubra donde esta ella y la encuentre. En otro encuentro inolvidable… Único… Definitivo…


Fin del Diario de Mary An. 

Eva  
Domingo 1 de Diciembre de 2013
Derechos de Autor Reservados         


sábado, 23 de noviembre de 2013

CAPÍTULO III DEL DIARIO DE MARY AN



CAPÍTULO III
DEL DIARIO DE MARY AN

Mary An, ya instalada en  la Universidad, nos escribió y así supimos su dirección, su teléfono y nos pidió el favor que se la diéramos a Fernando,  así lo hicimos. Pero el no recibía noticias.

Pero pasó algo: Mary An, nos escribía a nosotros, más a Fernando no. Pero en las cartas nuestras, solo hablaba  de él, preguntaba por él. Y él, moría poco a poco. Solo sabía de ella, por nuestro medio.   Decidimos llamarla para que se diera cuenta que las cartas no se las estaban entregando y así fue. Ni a él le entregaban las de ella, ni ella, las de él. (En esta oportunidad, pudieron hablar muy largo).
  
Mary An, escribió en su diario: “Gabriela, un día cualquiera, cuando Julian vino a  cenar con nosotras, le entrego un paquete de cartas. Le hizo saber, que esto no podía seguir así, que ella, no estaba dispuesta a  aguantar mi mal comportamiento y que él, me llamara la atención”.  

Según, nos contó Mary An y lo que escribió en su diario: Julian, a la que regañó y le llamó la atención fue a Gabriela y le exigió que nunca más le escondiera las cartas de Fernando. Que no se entrometiera más en la vida de ellos y que los dejara tranquilos.

Esto fue peor.  Gabriela no le hizo caso a Julian haciéndole la vida cada día más imposible a Mary An. Y la reacción de Mary An, fue peor.

Dejo de cumplir con sus labores estudiantiles, se volvió insoportable en la casa, con miras, a que se cansara Gabriela y lo consiguió.

Se arregló que volviera al país. Llego feliz. Sus padres estaban muy bien con ella, la vida igual, como siempre había sido. Volvió a la Universidad, nadie mentaba a Fernando, ni a su familia. En la Universidad no estaba, en el Club, no se encontraban, los amigos no decían nada  y nosotros, su grupito, estábamos igual a ella. Sin saber nada…

Así pasaron los primeros meses de su regreso, todo “normal” entre comillas.

Hasta que nos enteramos de una historia ¡increíble, sorprendente! Fernando, había  viajado, antes de que Mary An regresara. Él se fue a buscarla. Viaje, que hizo en un barco Mercante, donde consiguió trabajo. ¿De qué?  No lo supimos.

Allí, por Julian, supo que ya Mary An había regresado.

 En todo lo que hablaron, Julian le hizo ver a Fernando,  que ya ellos eran  mayores de edad, aunque dependientes por ser estudiantes, de sus respectivos padres, pero aun así, todo sería distinto para ellos.  

Regreso con esa esperanza. Julian le aviso a su hermana y todo parecía que se solucionaría, a su favor y pronto.

Pero no fue así. Todo siguió igual, Fernando y Mary An, no se veían, ni habían hablado, ya hacía más de un año.

Varias veces, se habían cruzado en diferentes puntos comunes para ellos, pero no pudieron, hablar, porque en esos momentos uno de los dos estaba con alguien de su familia y estas dos familias amigas, ahora eran enemigas. Aunque ninguna hablaba mal de la otra. Pero esa amistad de siempre, quedo totalmente rota. Definitivamente rota. 

Así pasaron  los años y ambos se graduaron, en diferentes Universidades, pero en las carreras que juntos habían escogido y también, sus vidas siguieron.

Los dos tuvieron diferentes novios y novias. Los dos voluntariamente o de manera involuntaria, se evitaban socialmente y los dos se recordaban y seguían amándose. ¿Por qué lo digo? Porque en todo se notaba y cuando alguno de nosotros, (amigos en común) mencionábamos al uno o al otro, solo sonreían, suspiraban y se retiraban dejándonos con la palabra en la boca. Como si se hubiesen puesto de acuerdo. Hasta en eso se parecían, estuvieron siempre tan unidos, que actuaban casi igual.

Ahora, abiertamente volvemos hablar de él, Mary An y yo. Ahora, que tengo su diario en mis manos y escribo esta historia de amor, de separación de dos niños buenos. Me doy cuenta de su dolor y de su gran amor.

Mary An, se fue nuevamente del país. Pero antes, por casualidad, (lo que nunca había ocurrido) se encontraron en la cafetería del Club. Hablaron… mucho rato, demasiado…


 Pero esto, se los contaré en otra nueva entrega, hoy no. Estoy triste y estoy con mi amiga. 

Eva 

Media noche. Sábado 24 de Noviembre de 2013
Derechos de Autor Reservados      
   
  

sábado, 9 de noviembre de 2013

CAPÍTULO II DEL DIARIO DE MARY AN






CAPÍTULO II

DEL DIARIO DE MARY AN.

 Y en pleno siglo veinte comenzó a desarrollarse  una historia increíble. ¡Del medioevo!

 Los anónimos iban y venían. También, había llamadas desobligantes que que hicieron  que el papá de  Mary An, pusiera  el caso, en manos de un  Abogado. 

(Lo mismo hizo la familia de Fernando). Y se llegó a un  acuerdo: Fernando no podría acercarse a Mary An.  Si lo hacía tenía que pagar una multa muy alta y podía volver a la cárcel. Nada era normal. ¿De qué se acusaba a Fernando?

Todos los amigos, estábamos dispuestos ayudarles.

Mary An, escribió en su diario: “Nadie me explicaba nada. No sabía nada de nada. Pero estaba dispuesta a observar, a escuchar, a espiar. Mi nana me ayudaba, Pedro, el chofer, también.  Formamos un buen equipo y comenzamos nuestra aventura” Mamá, era dolorosamente neutral”.

Sigo mi relato: Un día, Mary An vio algo que le llamó la atención. Desde el estudio, pudo observar que su parienta (Démosle, el nombre Gabriela) y la esposa de su hermano hablaban. Se reían de manera amigable y guardaban algo en un mueble del comedor.

Nada raro. Pero resulta que estas dos Señoras, cuando estaban con los demás miembros de la familia, no se mostraban tan amables y cordiales entre sí. Siempre guardaban distancia y poco hablaban de lo que estaba pasando en la casa.

Mary An, salió del estudio y después de esperar un buen rato, se dirigió al mueble del comedor y abrió uno de los cajones y vio en el, algo que le llamo la atención: era un sobre y dentro de él, habían cartas. Cartas contestación a otras, que no estaban allí y otras, que eran borradores, de algunas que  se iban a mandar.

Leyó  y se dio cuenta de todo. Estaba destrozada. Lo dejo como lo encontró y salió de allí.

 ¿Que buscaban? ¿Que había detrás, de todo estas sarta de mentiras?  ¿Que esperaban conseguir, por qué y para qué?

Además, supo quienes hacían parte de este complot. Fue duro. Ahora cuando ella vuelve a leer su diario y yo, escribo sobre él y su vida. Llora… Quiere perdonar pero no puede. Quiere olvidar y no lo consigue. Su vida ha quedado marcada con este episodio de su juventud y sueña con encontrarse de nuevo, con su amor, para dejarlo salir de su vida y poder perdonar y olvidar. 
    
(La casa era muy grande y antigua.  Se podía ver, sin ser visto, desde  muchos puntos. Mary An, buscó a su nana. Y el espionaje comenzó. Ya, más en serio, pues se conocían quienes estaban involucrados en el)… 

Luego, estas dos Señoras al ver   que nadie estaba en el estudio, tomaron el sobre de su escondite provisional  y se dirigieron a él, dejándolo en el cajón central del escritorio de su padre,  

Muy tranquila Mary An, volvió al estudio a terminar sus labores estudiantiles. Aunque no había vuelto a la Universidad, no dejaba de estudiar, para no atrasarse, en las materias que estaba viendo.

Abrió el cajón y tuvo la oportunidad ya de leer y releer cada carta y al hacerlo, se le rompía el corazón. ¡Su ídolo! Su padre. En compañía de esas dos mujeres, eran los gestores  de este drama. ¿El por qué? No estaba claro. 

¿Su padre,  fue manipulado inteligente por su nuera y por Gabriela? ¿Por qué tan débil?

 Él era un padre maravilloso, lo mismo que un esposo ejemplar, pero muy celoso, con su hija. ¡Era su niña! Fernando, era el chico preciso para su ángel. Nada le reprocho. Pero le llenaron la cabeza de mentiras. Hicieron que viera a Fernando, como un demonio, que solo quería jugar con su niña y hacerle mal.  Que no la amaba. Que quería aprovecharse de ella, en todo sentido y en todo lo que quieran pensar Uds. ahora, que nos leen. Y el, para proteger a su niña, de ese peligro, en vez de hablar, atacó de mala manera  e hizo que todo el mundo sufriera y que mi amiga y su gran amor, Fernando, se separaran para siempre.

Se acercaba el día en que debían viajar. Pero se presentó un problema más. El papá y la mamá de Mary An. No podían viajar. ¿Entonces? Era imposible cancelarlo todo.  Mary An con su parienta, Gabriela, viajaría a esa Ciudad (ella vivía allí) y se haría cargo de todo lo que tenía que ver con la Universidad y todo lo demás. Pero se olvidaron que en la misma Universidad estudiaba Julian, el hermano gemelo de Mary An y él, iba ser el  apoyo de ella.

Llegó el día del viaje: Fernando luchó como un loco desesperado, para que no los separaran. Pero lo único que consiguió fue un permiso, que lo autorizaba a ir al Aeropuerto y estar junto a Mary An. Allí se vieron juntaron sus manos y no las separaron un instante...

 Él le coloco una argolla con tres esmeraldas y le prometió esperarla siempre y ella… hizo lo mismo. Llamaron a los pasajeros a bordo y el la acompañó hasta la escalinata del avión. No hablaban, solo se miraban y las lágrimas corrían por las mejillas de aquellos adolescentes que se amaban con la pureza y la grandeza del primer amor.

 En la puerta del avión se abrazaron y se dieron un beso, largo y silencioso. Se separaron, sin saber que también, sus vidas, se separarían para siempre.

Pero este, no fue el final de esta linda historia… Esperen el próximo capítulo.

Eva.


Sábado 10 de noviembre de 2013
Derechos de Autor Reservados             

lunes, 28 de octubre de 2013

EL DIARIO DE MARY AN. (Capítulo I)



EL DIARIO DE MARY AN.

Capítulo I


“Se llamaba Fernando... Llego a mi  casa  con mi primo. Me buscaban… Querían, les explicara algo sobre historia.

Ninguno de los dos hablamos. Emilio nos presentó y desde ese instante, algo inexplicable sucedió en  nosotros. Les  indicaba y note, que solo mi primo escuchaba.  Fernando, me  miraba  a los ojos.

Yo, estaba incomoda. A veces, por no decir muchas, me equivoque en mis indicaciones y bajaba los ojos ante la mirada profunda y un poco inquisitiva de este chico, que  siendo de mi misma edad, y estando en el mismo curso,  confiaba que yo podía aportarle algo de mi conocimiento, para su  examen. Y lo peor, haciéndome  perder el control de mí misma, ya que  su mirada dulce y su sonrisa, me  intimidaba, a ratos y perdía el hilo de  los conocimientos que quería comunicarles a los dos. (A mi primo y a él).  

El tiempo pasó y la “clase” termino. Entonces, la charla cambio y más, cuando llegue  yo,   que quería tener la oportunidad de hablar y ver a Emilio y como siempre, con  mis  risas y alegría, a  poner ese toque  de revolución al grupo.

Fernando y Mary An, se separaron de nosotros y caminaron por el jardín de la casa  (mi amiga, se veía feliz)”

Así empieza el diario de una mujer encantadora, que tuve la oportunidad de conocer desde niña. Fue mi amiga y sigue siéndolo.  Y que ahora, me ha entregado su diario de adolescente, para  que escriba la historia de Fernando y ella.

"Acá, empiezo mi recorrido por una linda y romántica historia, que va fluyendo suavemente sin ningún trabajo, pues, la he vivido como si fuera mía.”

Pasaron los días y Fernando y Mary An, se enamoraron. Se veían, todos los días, al salir de sus respectivos Colegios. Se hablaban, por teléfono, o la visitaba en  casa. Con Emilio salían, al cine, al club, estudiaban juntos y la Tuna  de su Colegio, corría de cuenta de el para llevarle serenata los sábados. Cada día, su amor se consolidaba y mi amiga era feliz… Y el porvenir sonreía para ellos. La familia de ella, como la de él, aceptaban ese lindo romance. Eran bellos los dos… Eran jóvenes…Nivel económico y social igual… No había ninguna sombra en su porvenir. Sus sueños de estudiar, viajar y vivir, eran grandes y su romance, como los romances de adolescentes de mitad del siglo veinte. Era de  sueño.  Ni una nube, escondía el sol de su felicidad y su alegría. 

Terminaron su Colegio y entraron a la Universidad. ¡A la misma! Y sus sueños de conquistar el mundo entre los dos, estaba más presente que de costumbre.   Pero llego una tormenta y termino con todo.

La tormenta como dije: ¡Llego!

 Alguien llego de visita a la casa de mi amiga Mary An: Una señora, todavía, joven y linda.  Familiar muy cercana de ella. Y llena de ilusiones, Mary An le contó de su amor y lo feliz que era, de sus sueños y su alegría.  

Pasaron los días, (la visita iba a ser larga) y de un día para otro, Mary An, noto una atmosfera rara. Su papá estaba diferente con ella y  con Fernando, más. 
    
Luego, fue el cambio en todos los miembros de la casa. El teléfono ya no sonaba para ella, la familia de Fernando no volvió, las salidas se restringieron al máximo. Ya, nosotras, sus amigas, no éramos muy bien venidas en su casa. (Eso lo notamos todas). En esta situación, alguien,  estaba involucrando a toda la gente que rodeaba a Mary An y a Fernando.

Un día cualquiera, estando juntos Fernando y Mary An, en el parque cercano a la Universidad, tristes, comentaban todo lo que  estaba sucediendo en sus vidas, con sus familias y aun, con sus amigos más cercanos.

¡ No sabías como neutralizar lo que les estaba tocado vivir!…

Bueno, sigo mi relato: Estaban cogidos de las manos. Se dieron un dulce y delicado beso, y entre suspiros y lágrimas tímidas, que corrían por las mejillas de  Mary An,  ocurrió algo…  De  improviso, se abalanzaron  sobre ellos, unos guardias civiles, los separaron a empujones,  le pusieron unas esposas a Fernando, mientras,  Mary An, fue llevabada a un auto, donde su papá la esperaba.

De allí, Fernando fue  llevado al ayuntamiento,  donde  lo metieron a un calabozo como si fuera un criminal y Mary An, fue llevada por su padre a casa, prohibiéndole de manera rotunda, salir de allí,  recibir a sus amigas y amigos, volver a la Universidad.

 Mientras Mary An, no comprendía nada. Su mamá la consolaba, lo mismo hacía su nana y mucho más, su parienta lejana, que con sonrisas y mimos le pintaba un porvenir dichoso lejos, muy lejos de allí.   

Así pararon varios días. Las familias de estos dos chicos que antes eran amigas, ahora estaban separadas por una guerra que no tenía motivo de ser.

 A Fernando por fin le dieron la libertad, pero con la condición de no acercarse a Mary An. Si lo hacía, volvería a la cárcel. Mientras tanto, a Mary An le preparaban el viaje para  continuar  sus estudios fuera del país. 

No viajaría sola, sus padres lo harían con ella y vivirían en la misma ciudad donde estaba ubicada la Universidad.

Todo pasaba rápido. Demasiado rápido. Y ellos, no entendían que era lo que había pasado. Lo que estaba pasando.

Pero todo en la vida se descubre. Y Mary An, lo hizo.

Eva
Martes, 29 de octubre de 2013
Derechos de Autor  Reservados

miércoles, 2 de octubre de 2013

CARTA XX. NO SÉ SI IRÁ EN EL LIBRO. "CARTAS QUE NUNCA LEERÁS"


CARTA XX
NO SÉ SI  IRÁ EN EL LIBRO.

“CARTAS QUE NUNCA LEERÁS” 




(12.44 de mi noche 6.44 de tu mañana)(XX)


0ctubre 2:
Hoy, termine de organizar todas tus cartas. Desde la primera hasta la última. (No sé, si  falta alguna). También, encontré copia de cartas mías. (No de todas) Las leí y al hacerlo, reviví cada instante de nuestro amor.

La chimenea, nuestros silencios, ese caminar cogidos de las manos, nuestros sueños. Todos nuestros proyectos. Todo revivió en mi mente. Todo…

Que felicidad se siente al haber amado tanto y haber sido correspondida y que triste es el  presente de soledad y un futuro que no existe.

¡Cuántas cosas revivieron en mi vida!

Como ves, solo los lindos recuerdos imperan en mi mente. No hay rencor, ni dolor, no hay nada solo soledad y recuerdos, Nada más…  
 
En un verano nos conocimos, pero en un otoño, nos enamoramos. En un otoño, me dí cuenta de tu juego de Don Juan… De  Casanova… Luego, en un otoño, moriste… Saliste de mi vida, te deje  marchar… Y ahora, en cada otoño, te recuerdo…

Ya esto, está terminando. El libro esta listo. Las cartas están en orden y recogidas en un lindo cofrecito. ¿Y entonces?… Una palabra, cortita… Que a veces nos da felicidad y otras grandes tristezas, la escribiré muchas veces… Fin… Fin… Fin…

Fin al amor, Fin a la ilusión. Fin a la fe en ti…Fin al principio y  fin… Al fin… 

En una primavera, creí que retornarías. Que nada había pasado. Pero no, (fue un sueño) y en un invierno, comprendí que todo era mentira (una realidad) en el verano nunca más volvió el amor. ¿Y en el otoño?: Llegó el adiós y llegara el olvido.
Mar
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